domingo, 28 de abril de 2013

Ser distinto y otras formas de que te jodan en la E.S.O.

A día de hoy, en nuestra sociedad, es muy difícil ser uno mismo. ¿A qué me refiero? Me refiero, a que la presión social nos impide ser nosotros mismos, nos hacen ser otros, o al menos disimular quiénes somos de verdad.

Lo cierto es que esto de acabar con el ciclo del colegio me ha traído muchos recuerdos (no agradables) sobre mi etapa adolescente, y lo poco aceptada que fui.

Yo llegué nueva en 1º de la E.S.O. a un colegio bastante pijo y elitista. Las "amigas" que hice en un principio me dijeron que en el colegio había gente popular, y gente friki, y que nosotras eramos de las frikis, y debíamos hacer lo que fuera para ser populares.

Pues bien, a pesar de todo, de toda la presión, de la insistencia por cambiarme, de decirme cómo debía vestir, cómo debía hablar, de cómo debía comportarme, fui fiel a mi personalidad, y seguí siendo como era. Consecuencia: me dejaron de lado, porque ellas querían aspirar a más.

No sé si os habrá ocurrido algo parecido a vosotros, pero en ese momento, cuando estás solo, en un lugar lleno de cabrones, te preguntas si realmente estás haciendo bien, si no deberías cambiar, porque igual lo que haces no es lo correcto. Son momentos duros, en los que no sabes qué hacer (y menos si eres una adolescente acomplejada), pero, a todos los que os veais ahora en esta situación, os diré, que la mejor opción es mantenerse fiel a uno mismo.

No dejéis que la sociedad os cambie porque estáis "mal configurados". Cada uno es perfecto a su manera, y hoy, tras casi 6 años de aquel incidente (luego hubo muchos más parecidos a ese), he de decir que me siento orgullosa de lo que hice, porque si no, hoy no sería quien soy: una chica distinta, con personalidad propia. Es cierto que me falta autoestima, y eso es gracias a mis "amables" compañeros, pero en algún momento la recuperaré, y será entonces, cuando yo me ría de ellos, porque todos son iguales, monocromáticos, cortados por el mismo patrón, carentes de personalidad, y yo, a pesar de todas las heridas (que son muchas) de todas mis indecisiones y complejos, sea distinta, y como de verdad quiero ser.

P.D.: a todo aquel del colegio Menesiano que lea esto, y haya sido de los que se ha reido de la gente (que no sois pocos): pensad si vivir así merece la pena.

1 comentario:

  1. Cuando entres en la universidad y vayan pasando los años, te darás cuenta de que aquella gente que se reía, no tiene ninguna ilusión en la vida. Que muchos de aquellos megapopulares no entran ni en la universidad porque eso es demasiado para ellos, o que cuando tu vuelves de tu cena de navidad, con los compañeros de la universidad, en tercer curso y con la carrera prácticamente finalizada, te encuentras con uno de aquellos, jodido, bastante tocado por el alcohol, que se disculpa ante ti por lo que hizo y que dice envidiarte demasiado por haber sido capaz de llegar a tanto.

    Todo, a su debido tiempo,recibe su recompensa

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